Blog de Chitio Rendón

El limón arregla todo

  • Escrito por Josué Rendón
  • Categoría: Creo y Crezco
  • Publicado: 19 Abr de 2013

No les voy a mentir, no soy un gran fanático de los vegetales pero tampoco los detesto. Por lo regular los como al menos una vez al día, no necesariamente porque las hamburguesas tengan lechuga jeje, si no porque en mi casa preparan mi almuerzo y siempre incluyen este alimento. Hace unos años descubrí cual es la clave para comer prácticamente cualquier tipo de verdura por muy desagradable que sea, y me atrevería de decir que funciona también con muchas frutas y con cientos de alimentos… les estoy hablando del limón. Si, el limón. No estoy seguro si es fruta o verdura, pero estoy convencido que esta maravilla verde arregla el sabor de cualquier tipo de comida.

No es lo mismo zanahoria que zanahoria con limón ¿verdad? Toda verdura sabe bien con limón: ejotes, lechuga, tomate, brócoli, pepino, berenjena, ¡y hasta el güisqui! No es que el limón “elimine” la verdura, si no sencillamente altera su sabor para que la podamos comer.

¡Lo mismo pasa en nuestras vidas día a día! Hay muchas cosas las cuales nos provocan temor, como enfrentar a un jefe exigente, atender a un cliente enojado, realizar un examen de nota final, confrontar un problema familiar o atreverse a realizar algo nuevo y arriesgado. Son sentimientos desagradables. Son situaciones que nos dejan un sabor amargo en la boca… como las verduras. Pero la buena noticia es que para el miedo también existe un limón.

La Biblia dice que el amor de Dios echa fuera todo el temor. Me parece interesante que no dice “elimina todo el temor”, si no lo “echa”, es decir lo aparta o mueva a un lado. Muchas veces la fe y el amor de Dios no eliminarán el miedo de tu vida, pero fungirán como el limón para que sobrenaturalmente puedas “comer esos horribles bocados del día a día”

¿Que quiero expresarte con esta analogía? Es sencillo. Aunque muchas veces tengas miedo, haz las cosas. Con todo y temor, muévete. El amor de Dios te dará valentía, fortaleza, ánimo, limón, para poder hacerlo. Cuando David se enfrentó a Goliat seguramente tenía miedo, pero con todo y temor peleó. Lo mismo hizo Moises cuando se enfrentó al Faraón o Josué cuando botó los muros de Jericó. Se tú el siguiente, haz las cosas aún con miedo. Dios está contigo y cuida tus pasos.

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