Hace dos años te convertiste en mi princesa
No puedo creer que ya hayan pasado dos años. En realidad, no han sido solo dos años, son casi tres, desde aquel 10 de diciembre de 2006, cuando tuvimos nuestra primer conversación. Lo recuerdo como si fuera ayer. Tú, con tu blusa de rayas moradas y café, y yo, con mi suéter café.
Estábamos en la iglesia y cuando inició el servicio tu bajaste las gradas del auditorio justo a un costado de donde yo estaba sentado. No te vi porque tenía los ojos cerrados, pero al final del servicio te encontré cuando ibas de salida. Tu hermana, quien te estaba acompañando, saludó a unos amigos que estaban cerca de mi y fue allí cuando te vi.
A pesar que todavía no me gustabas, no pude evitar ponerme un poco nervioso. No se porqué. Talvez por tener frente a mi a una mujer tan bella, o por los pensamientos del pasado que recorrieron mi mente, los recuerdos de haberte visto y hablado un par de veces en IgleKids. En especial, la memoria de la primera vez que te vi. Fue unos cuatro o cinco meses antes de ese 10 de diciembre, en IgleKids, cuando yo quise salir por una puerta y tu estabas entrando. No pude decir nada, solo me hice a un lado y pensé: “Wow, no sabía que habían servidoras tan bonitas en IgleKids”
“Chitio, porque no me saluda” - fue lo me dijiste al momento de acercarte al lugar donde yo estaba sentado ese 10 de diciembre. “Ahh, perdón, es que no me di cuenta que usted había pasado”. Hoy que lo recuerdo me río y trato de entender porque fui tan tonto y no te hablé de primero. Todo un primerizo, nervioso e intimido por una mujer linda jeje..
Después de una charla de unos minutos te pedí tu correo, y esa misma tarde, cuando llegué a mi casa, te agregué al messenger. Por alguna razón me sentía muy atraído a ti, no me gustabas, no te conocía, pero algo de ti me llamaba muchísimo la atención.
Lo confieso, estaba muy ansioso por hablar contigo en el messenger. Esa tarde no te conectaste y al día siguiente me levanté temprano esperando encontrarte. Y de repente te conectaste. Tu nickname contenía parte de una canción de mi artista favorita (Anticonformity de Krystal Meyers). Pensé: “Wow, le gusta la música de Krystal”, y me alegré un poco más. Lo primero que te escribí fue el resto de la canción y tu te asombraste al saber que yo conocía la música de esa cantante. El resto de la conversación se trató sobre música, hasta unos diez o veinte minutos después cuando tuve que desconectarme.
En realidad estaba muy contento, sentía algo raro en todo el cuerpo; no sabía porque, ya que en serio no me gustabas todavía. ¡Esta muy emocionado!
El resto de ese diciembre fue increíble. Fueron casi tres semanas de hablar casi todos los días. En resumen, unas vacaciones increíbles. En menos de un mes me contaste todo de ti, y yo todo de mi, y sin poder evitarlo me empezaste a gustar. No lo podía creer. Sin buscarte te encontré. Sin perseguirme me atrapaste. Y gracias a Dios que fue así…
Pasaron los meses y te convertiste en mi mejor amiga. Recuerdo aquel marzo del 2007 cuando mis papás me regañaron porque salió una cuenta altísima de teléfono. Por suerte ellos entendieron que se trataba de nuestra futura relación y fueron muy tolerantes.
Y aquel abril… o gran abril. Alguien, que en ese entonces hubiera sido víctima de mi despreció pero hoy le agradezco tanto, te dijo: “Mónica, tu le gustas a Chitio”. En realidad nadie te lo tuvo que haber dicho. ¡Era muy obvio! Tarde o temprano te hubieras dado cuenta. Pero esa noche, horas después que esa persona te contó el chisme, me hablaste por teléfono. Me contaste lo que había pasado. Me enojé un poco pero luego lo enfrenté y empecé a confesar. Te lo dije todo, cuanto me gustabas y lo que sentía por ti. Te conté de ese montón de mariposas que invadían mi estómago cada vez que te veía. Confesé cuanto me gustaban tus ojos verdes, tu pelo rizado y tu carita de ángel. Y mi alegría aumentó cuando escuché esas palabras de tu boca: “Chitio, usted también me gusta”.
Y lo más importante es que ese día aclaramos las cosas. Hablamos un poco del futuro, y decidimos que nos esperaríamos más tiempo antes de iniciar una relación formal.
Todas las personas que se entraron que nos gustábamos se alegraron. Nuestros padres, pastores, líderes, amigos y hasta personas que no conocíamos.
Y así pasaron los meses. Fuimos cultivando nuestra amistad y dejamos que Dios se convirtiera en el centro de nuestra futura relación. Y de repente, el 10 de noviembre del 2007, días después de mi graduación del colegio, llegó el gran día.
Casi un mes antes inicié los preparativos. Mandé a tallar tres cajas de madera, una grande, una mediana y una pequeña. La idea era meter la pequeña adentro de la mediana y ésta adentro de la grande. Cada caja tenía una decoración especial (esa semana fue mi cúspide como pintor) y también un candado, cuya llave obtendrías poco a poco.
Entonces un día iniciaron las sorpresas. Llegué de imprevisto a tu universidad y te dejé las cajas allí. Cuando viste la caja grande con su respectivo candado, te emocionaste. Yo sabía cuanto te gustan las sorpresas, y también cuan curiosa eres, por lo que predije que esos detalles te gustarían mucho. Y así fue.
A los días te entregué la primer llave. Abriste la primer caja y encontraste la mediana. Recuerdo tu cara cuando viste esa segunda caja, era una mezcla de emoción, decepción y curiosidad. “Chitio dejame abrir esta nueva caja ¡porfa!”, jeje.
A la semana obtuviste la llave para el siguiente candado y pudiste abrir la segunda caja. Y finalmente, casi dos semanas después, abriste la última caja. En esta había una cajita pequeña y en su interior encontraste un collar cuyo dije era otra llave. “Promete que vas a usar el collar hasta que yo te diga que ya no. Así como tu tenés esa llave, yo tengo esta también” – haciendo referencia a una llave que tenía en una cadena de mano.
Usaste el collar por una semana más, hasta el día que me acompañaste a una supuesta cena de graduación. Íbamos bien vestidos, yo con mi saco y corbata y tu con tu pantalón formal y tacones. Cuando llegamos al restaurante te diste cuenta que no había ninguna cena de graduación. Te sorprendiste al ver una mesa con pétalos de rosas, candelas y con el ambiente más romántico que te pudiste imaginar.
No sentamos y después de ordenar la cena, nos vimos a los ojos y fue allí cuando te diste cuenta que el gran día había llegado. Mientras cenábamos, hablamos de mil y una cosa. Al momento de ordenar el postre, el mesero llevó a la mesa una última caja con dos candados, uno que se abría con tu llave y el otro con la mía. Entonces nuestra canción, Learning to Breathe, de Switchfoot, comenzó a sonar en el ambiente. Te pedí que abrieras tu candado mientras yo hacía lo mismo con el mío.
Adentro de la caja había una tiara, esa corona que usan las princesas, y al mismo tiempo que la veías con tus ojos llenos de pasión, escuchaste un discurso más o menos así: “Mónica, ya han pasado 11 meses desde que comenzamos a ser amigos. Ha sido un tiempo increíble e inolvidable. Hace días hablé con tus papás, con los míos, con nuestros líderes y pastores. Todos están muy contentos por nosotros y nos apoyan en lo que hagamos. En esta caja hay una tiara que representa algo muy especial: tu sos una princesa, y en esta noche quiero hacerte una pregunta” – Tomé la tiara en mis manos, te la coloqué en la cabeza y con mucha seguridad y emoción te pregunté: “Mónica, ¿queres ser mi princesa?”
Casi comienzas a llorar y sin pensarlo mucho dijiste firmemente: “Si Chitio, quiero serlo”. ¿Has sentido cuando tus neuronas empiezan a funcionar a mil por hora, como cuando fuegos artificiales comienzan a sonar en tu mente? ¿Cuando todo tu cuerpo es invadido por adrenalina y sientes como saltan todas tus células desordenadamente? ¿Como si miles de voltios recorrieran todo tu ser paralizando tu corazón y al mismo tiempo haciéndolo funcionar mejor que nunca? Así me sentí al escuchar tu respuesta. Fue uno de los mejores si que había escuchado en toda mi vida.
El mesero llevó el postre, que era una especie de pastel en un plato que tenía escrito “Te amo” con chocolate. Fue una linda velada.
Al día siguiente me levanté con mucha energía, pasión y con una gran sonrisa en la cara. Todo salió mejor que lo planeado, y desde ese momento he tenido el orgullo y honor de ser llamado el novio de Mónica.
Han pasado 724 días desde esa noche. No se exactamente como funciona esto, pero estoy seguro que cada día que pasa te amo más. Todavía me emociono al verte, todavía esas antiguas y conocidas mariposas se apoderan de mi estomago cuando te veo caminar hacia mi. Es tan especial e inexplicable.
Se que no todos los días han sido fáciles, pero después de cada problema nuestro amor se fortalece y nuestra relación madura. Apenas somos unos niños que estamos aprendiendo a amar, pero juntos perfeccionaremos ese arte, de la mano de Dios, con la esperanza de pasar el resto de nuestras vidas juntos.
Honey, te amo muchísimo. Más que un sentimiento es una realidad, más que decirlo quiero demostrarlo. Si de algo estoy seguro es que te amo, y nadie ni nada podrá cambiar eso.
Hoy es el comienzo del resto de nuestras vidas, y le pido a Dios que seas tú la que esté a la par de mi hasta el día de mi muerte. Lo gritaré al aire sin miedo, sin vergüenza, sin duda… Te amo Mónica Sofía, Te amo…
Estas entradas también te pueden interesar:
Categorías: Familia



































waaaa casi lloro! chitio este es el mas lindoo q has escrito ps! te amo yo tambien y quiero estar contigo! tenes razon, no todos los dias han sido dificiles y no llore cuando me dijiste que fuera tu novia pero para mi fue un gusto decirte que si y ha sido increible este tiempo junto a ti, han sido 3 años de ser mi mejor amigo y 2 de ser mi novio, gracias a Dios por todo y a ti por ser tan lindo! tmo mucho!
aaaaaaaaaaaaaaawwwwwwwww!
Alguien, que en ese entonces hubiera sido víctima de mi despreció pero hoy le agradezco tanto, te dijo: “Mónica, tu le gustas a Chitio”.
hahahahah
eso me huele a la mafer.
hahaha
FELICIDADES Y MUCHAS BENDICIONES
Te felicito por los dos años junto a Mónica pero más por este post en el cual dejas al descubierto tu corazón para que los demás vean cual es tu sentir. Lo mejor de todo es que tu relación es de 3… Jesús, Mónica y Vos. Grandes cosas verán juntos, es un hecho.
Saludos.
WooooooOw! Los felicitooo por su 2 aniversario q historia mas genial! Q romantico chitio, al empezar a ser amigo d monica le dije 1 cosa ” yo los admiro a ustedes!” Y asi es xq dsd antes d conocerte chito ya habia leido un poco de su historia y ahora al leer su historia solo les puedo decir una cosa… Los admiro y respeto bastante monica y chitio no solo por la gran relacion q tienen sino por su pasion y servicio a Dios solos y en pareja d verdad son un ejemplo! Q Dios los siga bendiciendo y Felicidades!
felicidades, jejeje hasta yo me emocione leyendo todo el texto ps.!!! LOL jejeje.. gracias por ser un ejemplo..
que buenisimo mano te felicito muy buen post y felicidades me gusto la parte en la que vos decis ” que sin buscar la encontraste” que gran testimonio y reafirma lo que Dios nos dice ocupate de mis negocios y yo me ocupare de los tuyos wow que buenisimooooooooooooo mano felicidades!
Dios los bengida un montononononononon y nuevamente felicidades
aahwww.. alaa q relindoooo enserioo q Dios los super bendiga y que derrame increibles bendiciones aun mas grandes en su vidaa q reelindoo c nota q stan super enamoradoss pss….y se q Dios aun tiene muchas promesas por cumplir en sus vidas!!! no saben cuanto me alegraaa!!! esta reeelindaa la notaa pss!!
y q duren infinidadess mass q de seguro asi es
!!!
felicidades sus 2 años
AAAyyy q linda historia, pero se q no son cuentos…es una realidad xq se nota… Felicidades, y lo + importante q escribistes chitio, es q esperaron a q Dios se pusiera en medio de los dos…. es decir, q su relacion esta El, y los guiara…esperaremos el matrimonio,,,pues!!!!
wowwwww y super wowwwwww… buenísimo post.. sabes chitio?? es uno de los post mas hermosos que he leído jamás… hasta traje mi lap al trabajo y lo enseñé a varias personas para testimonio de que Dios hace cosas grandes y maravillosas en toda creatura que se entrega a él.. así como tu y monica lo han hecho.. casi lloran por aca jejeje.. estoy super emocionada por uds, y aunque no los conozco los admiro de corazón y son ya un ejemplo para mi.. cuantas princesas quisieramos un principe así… jejejej. uds 2 son un gran ejemplo para muchas relaciones.. en horabuena… muchisimas felicidades.. mi respeto y admiración!!!!!
que lindo es saber como Dios es maravilloso con ustedes
WWWaaooowww, genial la historia de ustedes dos, la verdad me dio mucha emición todo lo q pude leer… se nota JOSUE q amas mucho a SOFIA, lo reflejas en cada palabra q redactaste, (tu amor salen por la letras). DIOS BENDIGA MUCHO LA RELACION DE USTEDES DOS, y animo, nunk se den por vencidos ante cualquier situacion dificil q se les presente, las relaciones maduran más cuando se afrontan los momentos dificiles con la ayuda de Dios