¡De Regreso a la Realidad!
Totalmente opuestos… Como el blanco y negro… Definitivamente, el inicio no es nada parecido al final. Cuando empiezan las vacaciones, no hay lugar para otro sentimiento que la felicidad; pero cuando terminan la tristeza invade.
Para algunos colegiales y universitarios, las vacaciones de Semana Santa duraron once días (sin contar fin de semanas), otros no tan afortunados como yo, disfrutamos solo cinco días, otra gran cantidad de gente tuvo solo los tres días oficiales y algunos pocos solo uno o dos días. Pero definitivamente el peor de los casos fue el de la gente que simplemente, ¡no tuvo vacaciones de Semana Santa! Por eso, ¡no me quejaré tanto de mis escasos cinco días! ¡Uff!
Realmente las vacaciones son necesarias. Mas que un descanso son un oasis, un alivio, una pausa. Son como un vaso de agua en el desierto. Como una rebanada de buena pizza después de no haber comido en tres días. Como respirar oxigeno después de haber aguantado la respiración por dos minutos. Como ir al baño después de un viaje de 12 horas.
¿Que seria del mundo sin vacaciones? Seguramente, trabajaríamos con menos eficiencia. Nos quemaríamos. Cuando uno tiene vacaciones es como desconectarse del mundo. Literalmente uno parte a otro planeta, independientemente si hubo viaje lejos de casa o solamente al Reino del Sillón y a Camalandia. ¡Que Dios bendiga al que instituyó los feriados y asuetos!
Pero viendo el otro lado de la moneda, las vacaciones son tristes. Tristes por el simple hecho que no duran mucho. Mientras mas avanzan, menos tiempo de vida tienen. Lo peor es el día antes de regresar a la realidad. El viaje a otro mundo se acaba, y en el momento que sucede, se sufre. Solo pensar: “Mañana tengo que regresar a la U”, es como tirar a alguien de la moto. Esos pensamientos desaniman, pero a la vez sirven para recordar lo tanto que se disfruto en los pocos días de descanso.
Además, las vacaciones puede ser peligrosas. De tanto “echar la hueva” uno se vuelve haragán! Por eso el día del regreso a la realidad se vuelve tan difícil. El levantarse temprano de nuevo se convierte en una odisea, aun después de haberlo hecho por varios meses antes. El volver a escribir se torna doloroso, y cuesta volver a acostumbrarse al rápido ritmo de la vida.
Como alguien dijo: Todo lo que sube, tiene que bajar. Lamentablemente, las vacaciones no son para siempre. Pero nos queda la esperanza que estas se van pero no para siempre. ¡A medio año regresarán! En conclusión, es difícil regresar a la realidad, pero igual, ¡que vivan las vacaciones!
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Palabras clave: regreso a la realidad, semana santa, vacaciones







jajaja.. tenes toda la razon cuesta mucho levantarse temprano otra vez y regresas cansado porque te acostumbras a desknsar!!
te amo bb
#1
Si honey!!! lo peor es levantarse temprano!!!! y mas cuando te apuran en la casaaaa!!! extraño las vacaciones de fin de año!! tmo!!!